Filomena arrasó el Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas BRINZAL. Tú también puedes ayudar.

Bajo el manto de hielo y nieve que ha dejado la gran tormenta Filomena sobre Madrid van apareciendo poco a poco auténticos desastres. Para los amantes de las aves es especialmente doloroso el estado en el que ha quedado el interior de la Casa de Campo, con miles de árboles caídos y el Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas de Brinzal derruido.

El 9 de enero de 2021 fue el primer día en sus 35 años de historia, en el que no abría las puertas de su Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas de la Casa de Campo.

Ya el domingo 10 de enero, algunos miembros de Brinzal consiguieron abrirse paso a pie a través de la nieve y alcanzar el Centro de Recuperación. Cuando llegaron la vista era aterradora, el peso de la nieve había derrumbado las naves de vuelo y gran parte de las instalaciones estaban destruidas.

Rápidamente se organizó la operación de rescate de las aproximadamente 80 rapaces nocturnas que se encontraban en recuperación en el momento de los derrumbes. Afortunadamente, a lo largo del domingo, los voluntarios consiguieron rescatar y reubicar a la mayoría de las rapaces ingresadas. Todas, salvo dos cárabos, una lechuza común y un búho chico que no lograron localizar.

¿Qué pasará con Brinzal?

Para afrontar los gastos de las reparaciones, la organización ha habilitado diferentes formas de colaboración económica.

Brinzal es una asociación sin ánimo de lucro especializada en la recuperación, conservación y estudio de las rapaces nocturnas que a pesar de sus escasos recursos ha realizado una inmensa labor en sus tres décadas de vida. En estos días Brinzal probablemente está viviendo los peores momentos de su historia. Reconstruir el Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas de la Casa de Campo tiene como mínimo un coste de 25.000 euros y los recursos de la asociación son muy escasos.

En los últimos días la única buena noticia ha sido el rescate, esta mañana, del búho chico desaparecido. Después de varios días sin comer ha sido localizado justo a tiempo para sobrevivir.

Un “brinzal” es un árbol que se encuentra en la primera fase de crecimiento y todavía no ha comenzado en engrosamiento del tronco. Es decir, un árbol pequeño con un tronco todavía blando y muy frágil. Ojalá Brinzal consiga los medios necesarios para sobrevivir y, como su nombre indica, crecer y convertirse en un árbol robusto. Puedes colaborar con Brinzal dando a conocer su situación y/o ayudándoles a afrontar los gastos de reparación mediante una aportación económica a través de la campaña que han abierto en la plataforma Gofundme.

Esta pequeña asociación, que además de atender a miles de animales heridos y huérfanos, realiza cada año varios proyectos de conservación y actividades de educación ambiental, se enfrenta ahora a la reconstrucción del centro a contrarreloj. Con tu ayuda podrán levantar el centro de nuevo antes de la llegada de la primavera y poder así seguir dando una oportunidad a las aves heridas.

Más adelante se podrá ayudar en la reconstrucción, por lo que si quieres colaborar envía un email a brinzal@brinzal.org.

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