Biodevas es naranja

– Oye, ¿sabías que las cajas negras de los aviones son en realidad naranjas?

– No, no lo sabía… ¿No son cajas?

Si tras este chiste malo has sido capaz detener ese pensamiento irrefrenable de cerrar la página, hoy quiero explicarte por qué nuestra asociación medioambiental es naranja, y traer otra visión cítrica (perdón, crítica) sobre nuestra relación con la naturaleza.

Desde hace ya casi dos años, los colores anaranjados forman parte de Biodevas; es nuestro color, nuestra identidad. Constantemente muchos nos preguntáis: ¿por qué naranja? ¿cómo relacionáis esto con el medio ambiente, donde predominan los tonos verdes y azules?

¿Por qué no verde?

Todos los colores tienen una historia, y el verde no es la excepción. Este color suele asociarse con la naturaleza. La clorofila es el pigmento fotosintético que le da ese color fresco y calmante a las plantas. Hoy en día, lo verde se asocia con la conciencia ambiental; «ser verde», como dirían algunos. El color es un símbolo de sustentabilidad y de ser amigable con el medio ambiente. Pero muchas versiones cromáticas del color verde aún van en contra de esa misma idea. A pesar de todos los avances modernos en la tecnología del color, la producción de tintes y pigmentos verdes es difícil y muchas tonalidades siguen incluyendo sustancias tóxicas. A pesar de ello, el verde sigue siendo asociado a sentimientos positivos como la vitalidad, la frescura, la calma y el renacimiento.

Entonces ¿qué nos hizo elegir el naranja para Biodevas?

Garza sobre la ría de Villaviciosa. Foto de Jose Carlos Nieto Ramos.

Desde los inicios deseamos que nuestra asociación fuese enfocada a jóvenes. Queremos destacar, y quitarnos la máscara que nos hace parecer que la juventud no disfruta con otro tipo de ocio, sostenible y amigable con el medioambiente. Creemos que los colores tienen una energía muy fuerte, y pueden influir en las emociones, y este es un color que provoca una reacción inmediata, que por naturaleza produce sentimientos de calidez, emoción y diversión. Para nosotros, el color naranja está muy asociado con la juventud y la extraversión, y con frecuencia es garantía de emociones fuertes.

Atardecer en Llanera. Foto de Jose Carlos Nieto Ramos.

Diferentes tonalidades del color pueden evocar diferentes tipos de sentimientos. Un naranja calabaza recuerda a Halloween y a las hojas cambiantes del otoño, mientras que un naranja más amarillento emite una sensación veraniega y fresca.

Es cierto que es uno de los colores más difíciles de la gama cromática, un color muy cálido y vitalista. Incluso altera nuestra percepción: a nuestro alrededor vemos menos naranja del que realmente hay. Solemos hablar del rojo del amanecer y del atardecer, cuando sería más exacto hablar del naranja (como bien puedes apreciar en las imágenes del post); nos referimos a un metal incandescente como que está al rojo, cuando en realidad está naranja; las tejas de muchos tejados son más anaranjadas que rojas. El peso y la fuerza del rojo disminuyen el del naranja, aunque por todas partes lo tenemos, si somos capaces de aprender a verlo.

¿Qué simboliza el naranja?

Queremos transmitir un mensaje positivo, alegre y fascinante a la comunidad. Queremos ser atrevidos, pero también conservadores; por ello también empezamos a usar tonos azules en nuestra web.

Paisaje otoñal nevado, en Redes. Foto de Jose Carlos Nieto Ramos.

El naranja es el color de la diversión, de la sociabilidad y de todo lo alegre. El azul es el color de lo espiritual, de la reflexión y de la calma. Cuanto más intenso es un azul, es más oscuro, cuanto más intenso es un naranja, es más brillante, y agrega un efecto de aire fresco y renovado a la asociación, creando un contraste que llama al disfrute en buena compañía (porque acompañados, mejor ¿no?). Pretendemos conseguir un ambiente en el cual socializar y divertirnos mientras aportamos nuestro granito de arena sobre el medio natural, como objetivo principal.

Hasta artistas como Monet, Gauguin, Renoir y Toulouse-Lautrec usaron el color ampliamente. Monet incorporaba el naranja a sus puestas de sol para destacar los efectos de la luz natural, mientras que Toulouse-Lautrec usó el color para simbolizar la energía frenética de los salones de baile parisinos. Dicho esto, puede que ningún otro artista le deba tanto al color naranja como Vincent van Gogh. Van Gogh mezclaba sus propias tonalidades de naranja y las usaba en contraste con los azules y púrpuras característicos de su trabajo.

Es por ello que si se elimina el naranja de los cuadros y los lienzos, el universo que refleja la historia del arte colapsaría. Se caería el cielo que está sobre «El grito», la desoladora pintura de Edvard Munch. Saquemos el naranja y todo, desde las cálidas fotografías de una puesta de sol en el horizonte del Cabo Peñas, hasta la atormentada barba de los autorretratos de Vincent van Gogh, se desvanecerá.

Biodevas es social, es vitalidad, es alegría.

Biodevas es naranja.

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