Tras la realización de la actividad del 3 de Febrero de 2018 celebrando el día de los humedales, actividad de la cuál nos sentimos muy satisfechos, por vuestra colaboración y atención, os transcribimos aquí la charla que hemos impartido, y os dejamos la galería de fotos y los datos de referencia que hemos obtenido.

Desde aquí damos también las gracias al grupo ornitológico Mavea, quien nos ha enseñado datos muy interesantes sobre la ría, su orografía y las especies encontradas.

¡Muchas gracias a todos por participar!

Empezamos:

Resumen de la charla impartida por Biodevas

Hoy estamos aquí para celebrar el día internacional de los humedales. Vamos a explicar su importancia y averiguar cómo determinar de una manera sencilla si el agua de un humedal es apta para la flora y fauna del entorno.

El 2 de febrero de cada año es el Día Mundial de los Humedales y en él se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales, el 2 de febrero de 1971.

Desde 1997, todos los años organismos oficiales, organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos de todos los niveles de la comunidad han aprovechado la oportunidad para realizar actos y actividades encaminados a aumentar la sensibilización del público en general acerca de los valores de los humedales y los beneficios que reportan en general y la Convención de Ramsar en concreto.

Pero primero, ¿alguno de vosotros sabría decirme qué es un humedal? Un humedal, es una zona, que sin llegar a ser ríos, forma una extensión de marismas, pantanos o superficies cubiertas de agua, dando igual que esta sea natural o artificial, temporal o permanente, estancada o corriente, dulce o salada. En resumen, una superficie cubierta de agua. Debido a la escasa importancia; en cuanto a extensión nos referimos; que representan los humedales asturianos, no hay una definición estricta para el término de los humedales, pudiendo incluir también lagos, estuarios y embalses en el mismo concepto.

Las condiciones climáticas en Asturias, o al menos las de hace unos años, con precipitaciones bastante abundantes y poca aridez, permitían la formación de encharcamientos y zonas turbosas, que debemos tratar de conservar en su estado original por todo de lo que os hablaré a continuación.

Bien, pues ¿cuáles son los beneficios de un humedal? Vamos a ennumerarlos. Empezaremos indicando los beneficios para la naturaleza, y luego contaremos de qué nos sirven a nosotros.

  1. Son zonas en las que se concentran una gran diversidad de especies de aves. También las aves que están de paso se detienen a descansar en estas zonas de agua.
  2. Controlan las inundaciones e impiden que la tierra se deslice. Son zonas donde se acumula el agua, sí, pero así se evita que se inunden zonas cercanas y amortiguan que se deslice el lodo gracias a las raíces y la vegetación que poseen.
  3. Regula la temperatura de la zona. La humedad nos provee de climas más templados, tanto en verano como invierno.
  4. Mantiene la biodiversidad de especies. En torno a los humedales se concentra una gran variedad de especies, ya sean animales, insectos o plantas.

¿Y para las personas?

  1. Descontaminan el agua. En los humedales, existen especies que descontaminan el agua. Esta agua puede luego filtrarse a acuíferos, de donde nosotros podemos sacar agua de mayor calidad mediante métodos naturales. De todas formas no os recomiendo tomar agua sin potabilizar, todos sabemos que pueden existir microorganismos en el agua que nos pueden hacer pasar un mal rato.
  2. Cultivos de agricultura tradicional. Por poner un ejemplo, el cultivo de arroz necesita grandes extensiones húmedas para crecer.
  3. Turismo. Sí, turismo, habéis oído bien. Para el ecoturismo, y el turismo ornitológico en particular, son espacios de gran belleza y, como dije, con aves presentes todo el año.

Ahora bien, tras hablar de algunas de las pocas cosas buenas que hacen los humedales por nosotros, vamos a explicar las razones por las que estos están desapareciendo poco a poco.

¿Por qué desaparecen?

  • Pues, destacaríamos en el primer puesto, una poca o nula educación ambiental, e incluso indiferencia por parte de nosotros, los ciudadanos. Si entendiéramos la problemática actual, muchos de los problemas que os vamos a indicar seguramente no seguirían ocurriendo. Muchos vivimos cerca de humedales, pero no tenemos idea para qué sirve, o afirmamos que “es un sitio que nos inunda cuando llueve mucho”, sin tener clara la función del humedal en el ecosistema. Falta educación ambiental y falta amor y respeto hacia la naturaleza, la casa en la que vivimos.
  • También desaparecen a causa del cambio climático. Cada vez llueve menos y hace más calor, debido a las actividades humanas y de las industrias, con lo que se produce un ciclo que reduce la calidad del agua.
  • En la agricultura asturiana, estamos acostumbrados a ver cubas que esparcen líquidos sobre la tierra a labrar. Echamos purines y cucho sobre la tierra al regar. Ya no se puede extender el estiércol sobre el campo ni tampoco regarlo con los purines, como siempre se ha hecho en Asturias. Desde el 1 de enero, existe una nueva normativa de la Unión Europea, de obligado cumplimiento a partir de 2019, que obliga a enterrarlos.
    Estos purines contienen nitratos, que son una fuente de nitrógeno para las plantas.

¿Qué tiene de malo esto último entonces?

Pues, cuando se usan este tipo de fertilizantes en exceso, hacen mutar a las plantas creciendo de manera desmesurada. Cuanto más crecen, necesitan más oxígeno. Estos nitratos también se filtran a través del suelo al agua subterránea, y pueden ser transportados por la lluvia. Cuando el agua tiene un exceso de nitratos, es normal que alguna planta o alga se aproveche de ello, y al crecer, se reduce el nivel de oxígeno del agua, impidiendo que se establezcan en este agua contaminada otras especies y estableciendo así un comportamiento invasor.

Hoy hemos traído con nosotros algunas cosas para que podamos probar el nivel de PH y nitratos que tiene este agua y ver si es adecuada para la supervivencia de las especies que aquí existen. Os vamos a repartir unas tiras a cada uno y os explicaremos qué vamos a hacer.

Lo que vamos a hacer, va a ser tomar muestras de agua de las zonas húmedas que tenemos alrededor. Si encontráis un vertido de agua hacia la ría o un sitio con agua encharcada, mejor aún, para poder tener distintas muestras. Nosotros disponemos una tabla de colores y un termómetro con el que veremos los niveles de PH, nitratos y la temperatura del agua de cada zona. Alejándonos y escogiendo cada uno una zona, tomamos un poco de agua o humedecemos nuestra tira de papel para ver qué colores aparecen en estos.

Vamos a empezar con la medición de PH. Debería haber cambiado de color, aunque a veces puede resultar imperceptible y hay que compararla junto con la tabla al lado para verlo bien. Esta tira nos dirá si el agua de la que hemos tomado la muestra es ácida (tonos rojos, posible lluvia ácida, sulfuros, etc.), neutra (tonos verdosos, lo cual sería ideal ya que indicaría que el agua es saludable), o tonos marrones, que supondría que tenemos un agua alcalina, lo cual podría indicar posibles vertidos de jabón, amoníaco o blanqueadores industriales.

Tras ello, realizamos una medición de nitratos. Aquí tenemos una tabla con unos valores, los cuales tenemos que interpretar. Resumiendo, la cosa quedaría así: Menos de 4 ppm (partes por millón), es agua sin contaminar. Un resultado de más de 40 ppm sería agua no potable.

Por último, vamos a medir la temperatura del agua. La temperatura puede variar mucho en el comportamiento de las especies, haciendo que se comporten de otra manera o que se desplacen a otros sitios. Lo ideal al introducir el termómetro en el agua sería obtener unos 5 a 10-12 grados como mucho. Una temperatura más alta pondría en peligro a las especies que habitan y haría aparecer virus y otros organismos que podrían enfermarnos. En la medida de lo posible, trataremos de tomar la temperatura directamente en el agua para tener valores reales.

Los datos que hemos recogido en nuestras mediciones en la zona de la ría son las siguientes:

  1. PH: Comparando con la tabla de colores, aparece un color verde oscuro, lo cual es un agua con un nivel aceptable, aunque quizá un poco alcalina.
  2. Nitratos: Valores casi nulos, entre 0 y 10 ppm.
  3. Temperatura: La temperatura tomada en la ría ha sido de exáctamente 10ºC.

TablaColores-Nitratos-PH

Por último indicaros, ¿qué podemos hacer nosotros para proteger los humedales?

  • Podemos visitar un humedal cercano. Identificar su vegetación, qué especies existen, cómo se está utilizando este sitio. Volver en varias épocas del año para observar cómo cambia el entorno.
  • Educar a los demás. Los humedales se consideran muchas veces zonas que hay que rellenar, drenar, convertirlos para otros usos. Hay que hacer comprender a los demás su importancia y los beneficios de estos.
  • Organizar una limpieza. En las zonas pobladas, a menudo estos sitios se llenan de basura. El trabajo de un grupo en una o dos horas puede ayudar a limpiar en muy poco tiempo. Otra idea es fotografiar el lugar para apreciar la diferencia.
  • Cambia tus hábitos de consumo. Ahorra agua, reduce los residuos nocivos. Compra productos que se hayan pescado o producido de forma sostenible. Usa bolsas reutilizables. Recicla en casa y asegúrate de que pilas y baterías no terminan en el vertedero. ¡O en los humedales!

Con esto concluimos nuestra charla. Espero que os haya gustado y hayáis aprendido algo de nosotros.

 

Os dejamos a continuación la galería de imágenes del día que hemos pasado:

Google Photos – Zeluán – Día de los humedales – 03/02/2018

Por otro lado, aprovechando que nos encontrábamos en una zona costera, os adjuntamos unas fichas de identificación de especies en nuestras playas. Es un documento realizado por el proyecto CoastWatch para la vigilancia de nuestras playas, y aunque las indicaciones son para la zona cántabra, la gran mayoría de las especies listadas pueden encontrarse también en Asturias.

[PDF] Fichas de identificación de especies – Proyecto CoastWatch

 

¡Esperamos que os haya gustado y poder volver a veros pronto!